Los Ibarrondo





   La Historia de los Ibarrondo es la historia del metal y el fuego, la lucha por la supervivencia de la mano de un arte que se lleva en la sangre. Olavarría fue su cuna, llegaban los finales del siglo XIX cuando comenzó a asociarse ése apellido vasco con el fino arte de la orfebrería. Olavarría apenas era algo más que otro de aquellos caseríos que se distribuían en la llanura bonaerense.

   Una época de gran actividad en los campos, evidenciado por los 8000 habitantes en todo el Partido y apenas 900 viviendo en el Pueblo de Olavarría. Un campo fértil para desarrollar la labor.


Galo Ibarrondo


   Don Manuel Ibarrondo eligió esa localidad como su tierra prometida y allí tuvo sus hijos. Fue considerado uno de los orfebres más completos de Olavarría: platero, cincelador, grabador y joyero. Sus cincelados se destacaban por su finura y elegancia, realizados con un trabajo casi sin relieves, cincelado "Flor de agua", como se lo denomina en ésa región. Buen dibujante, dejó infinidad de plantillas de hebillas, rastras y prendedores que aún se están utilizando.
   La Primera Guerra Mundial había estallado y nacía Galo (padre), quien continuaría con su padre la labor de la orfebrería. 
Preparando el soplete de alcohol

   A lo largo del siglo XX, Don Galo fue desarrollándose en la actividad y luciéndose con sus trabajos de liso... siendo considerado por muchos un perfeccionista en ése estilo.

   El crecimiento de la actividad y el reconocimiento de la zona como productora de productos de finura y calidad permitió que Don Galo ampliara sus horizontes y pudiera tener a los mejores cinceladores de la zona.
  A pesar de no ser un amante del cincel, en sus últimos años de trabajo le dedicó un tiempo, también demostrando que ésa técnica era barro en el arte de su excelentes creaciones.
   Llegó el turno de Galo (hijo) de llevar adelante la pesada carga de la excelencia en orfebrería y dándole a la actividad la posibilidad de poder continuar en el tiempo gracias a su escuela - taller de orfebrería.


Un par de piezas de Galo Ibarrondo (Padre) donde se puede apreciar el trabajo de liso que
el Olavarriense dominaba con gran precisión.